Uno de los hombres que más me ha inspirado en la vida se llama John C. Maxwell. No solo por el contenido de los libros que ha escrito, sino por la amistad y consejos que me ha brindado a lo largo de los años de conocernos. En cierta ocasión le escuché hacer la siguiente pregunta: «¿Qué es lo que separa a las personas ordinarias de las extraordinarias?» Respondió: «Solamente la palabra extra». Procedió a explicarnos que las personas que sobresalen son aquellas que están dispuestas a poner un “extra” de su tiempo, un “extra” a su esfuerzo, un “extra” en su autodisciplina.
Por el contrario, aquellos que siempre buscan los atajos en la vida para hacer lo menos que puedan, terminan siendo individuos entregados a la mediocridad y la indisciplina. No trascienden. Los que triunfamos en la vida, somos aquellos que no estamos buscando lo menos que podamos hacer, sino quienes investigamos el precio que hay que pagar y de ahí buscamos la manera de reunir los recursos para pagarlo. Estamos dispuestos a caminar esa “milla extra” para llegar a la meta de lo extraordinario. Esto significa que tendremos que levantarnos más temprano que todos los demás, quedarnos más tarde, pagar un precio más alto, transpirar un poco más y dormir un poco menos con el fin de ver cumplidos nuestros sueños en realidad.

Aquellos que siempre buscan los atajos en la vida para hacer lo menos que puedan, terminan siendo individuos entregados a la mediocridad y la indisciplina.

¿Es usted una persona extraordinaria? ¿Cómo responderían esta pregunta aquellos que lo conocen más de cerca? ¿Estarían ellos de acuerdo con su respuesta? ¿Qué dicen de usted a sus espaldas? ¿Lo reconocen como una persona que le pone un “extra” a todo lo que hace? Ahora bien, no me refiero a vivir para quedar bien con la gente ni de permitir que el “qué dirán” afecte nuestras decisiones o rumbo en la vida. Me refiero a preguntarnos si es notorio ante todos los demás nuestro compromiso de ponerle un poco de “extra” a todo lo que hacemos. Si es que vamos a llegar a ser personas “extraordinarias”, entonces será notorio a todos los que nos rodeen. Entréguese en alma y cuerpo a ese “extra” que le hace falta para triunfar. Para más recursos para su desarrollo personal visite – Triunfaraswww.Triunfaras.org
– Marcos Witt

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